SERVICIOS / Desarrollo Inmobiliario / Informes Mensuales / 2011
ENERO
El año 2011 comienza con perspectivas de crecimiento sostenido en el plano local, aunque con una diversidad muy amplia de incertidumbres en el frente internacional. Los conflictos en oriente medio, la fortaleza de la recuperación económica en los Estados Unidos, y el futuro fiscal de los países europeos encienden alertas importantes a tener en cuenta, ya que la falta de soluciones en cualquiera de estos frentes genera un perjuicio potencial importante sobre el resto de las economías del mundo. Mientras tanto las economías latinoamericanas continúan representando un bloque económico con importancia creciente, de la mano del crecimiento de Brasil y la sostenida demanda de commodities por parte de los países Asiáticos.
FEBRERO
La recuperación económica continúa lenta en el mundo desarrollado, mientras nuevas alertas se encienden, ahora provenientes de duros conflictos políticos en medio oriente. La extensión de esta situación genera un impacto directo al alza en los precios de los commodities energéticos por contracción de la oferta, así como también en el resto de los productos primarios, por vías no tan directas. Estas subas de precios generan presiones inflacionarias alrededor del mundo, generando incertidumbre y limitando aún más la recuperación de la actividad y el empleo. En las economías emergentes, la situación se torna delicada, ya que el ingreso de capitales hacia las mismas pudieron haber generado burbujas.
MARZO
El contexto internacional continúa muy convulsionado. Varios frentes de incertidumbre siguen presentes, conflicto en medio oriente, la situación de Japón tras el desastre natural y radiactivo, la compleja situación económica de los países de la periferia europea, y la revisión hacia la baja de la calificación de los títulos de deuda norteamericanos, argumentada por la falta de sustentabilidad de su situación fiscal de largo plazo. Estos focos de tensión generan dudas sobre la evolución futura de variables económicas claves, como por ejemplo, los tipos de cambio y los precios de los commodities, en particular del petróleo. Frente a esta situación, la actividad económica se mantiene elevada en las economías emergentes, con presiones inflacionarias.
ABRIL
La economía internacional continúa atravesando un proceso de profundos cambios. Mientras las grandes economías desarrolladas (Estados Unidos, Europa y Japón) no logran recuperarse del impacto de la crisis de forma sostenida, comienzan a preocuparse por la aparición de presiones inflacionarias. Por su parte, las economías en desarrollo, en particular China e India, continúan su crecimiento sostenido. En los últimos días algunos datos macroeconómicos encienden luces de alerta sobre las perspectivas futuras de la Eurozona. La situación allí tomó una dinámica de difícil solución. Deben seguirse de cerca los acontecimientos en esa zona en particular para determinar la evolución económica en el corto plazo.
El panorama económico internacional continúa muy incierto. A la delicada situación de las economías europeas se le suma la posibilidad de un default de la deuda de los Estados Unidos, un hecho de alto impacto en los mercados financieros internacionales e impensado un tiempo atrás. Si bien la performance económica de las economías emergentes resulta muy positiva en términos relativos, el agravamiento de la situación en el mundo desarrollado generaría un impacto generalizado. Si bien la liquidez continúa siendo elevada en el mundo, la presencia de riesgos potenciales tan diversos frena la inversión a nivel global. En este contexto, el sector de la construcción sufre un impacto negativo en su actividad.
JUNIO
El panorama económico internacional se torna cada vez más incierto. La gravedad de la situación económica en las economías desarrolladas, evidenciada en sus indicadores, se profundiza a partir del temor desatado en los mercados financieros y los conflictos políticos internos. Estados Unidos enfrenta un recorte en su calificación de deuda, que ostenta el privilegio de ser libre de riesgo, aumenta su límite de emisión de deuda pública para no enfrentar un default, y no logra reactivar su economía ni revertir el deterioro de su mercado de trabajo. En Europa continúan profundizándose los problemas de las economías periféricas, y el foco de atención se traslada a España e Italia. En este contexto los flujos de capitales buscan refugio en activos de bajo riesgo. 
JULIO
La crisis económica internacional se profundiza, y se acelera el proceso por las caídas en los mercados de capitales. Los países desarrollados continúan sin encontrar soluciones a sus profundos problemas económicos, y los inversores alrededor del mundo se impacientan y comienzan a vender sus activos frente a la incertidumbre reinante. La existencia de una fuerte globalización, tanto en el plano comercial como en el financiero, lleva a que en caso de profundizarse la crisis será difícil a cualquier país quedar al margen. En el ámbito de la región latinoamericana algunas señales son alentadoras, como por ejemplo las iniciativas tomadas en la órbita de Unasur, aunque son medidas prematuras frente a una crisis internacional con fuerte dinámica propia. 
AGOSTO
El contexto internacional continúa incierto y a la espera de definiciones, principalmente en la eurozona, donde los problemas de las economías periféricas se profundizan y ponen en jaque al sistema financiero de la región. En este marco de incertidumbre, la volatilidad continúa presente en los mercados financieros y las economías desarrolladas registran tasas de crecimiento anémicas. Frente a esta situación mundial, las economías asiáticas y latinoamericanas continúan creciendo, por ahora, a tasas sostenidas y buscando fortalecer sus mercados internos. De todas formas, la elevada incertidumbre juega en contra de los procesos de inversiones, afectando también la dinámica del mercado de la construcción.
SEPTIEMBRE
La situación económica internacional se agrava de manera preocupante, con epicentro en Europa. En medio de la debacle económica, surgieron confrontaciones en el plano político y varios gobiernos comenzaron a caer. Estos conflictos políticos, sumados a una muy mala situación económica, genera fuerte incertidumbre en los inversores alrededor del mundo. Los mercados financieros caen, y presentan niveles de volatilidad inusitados. Se esperan tasas de crecimiento anémicas en el mundo desarrollado por un período prolongado. La situación económica en la zona sur, tanto en América como en Asia, presenta un comportamiento completamente opuesto, aunque depende de las medidas que se tomen su performance hacia delante.
OCTUBRE
La situación económica internacional se agrava con el paso del tiempo. El epicentro de la crisis, que tiene lugar en Europa, genera mucha preocupación sobre la evolución de las economías en el resto del mundo. La profundización de la crisis en la Eurozona deja en evidencia la presencia de un conflicto político muy fuerte, que no permite ver la salida de la grave situación por la que se atraviesa. En caso de que el mundo desarrollado continúe intentando la salida por la vía de los ajustes, la recesión de profundizará y el impacto por la vía comercial se hará sentir en el resto de las economías del mundo. En este contexto, si bien las economías en desarrollo lideran el proceso de crecimiento económico mundial es esperable una desaceleración. 
NOVIEMBRE
Finaliza el año con importantes focos de tensión en la economía internacional. La situación en Europa se agrava y la insistencia con recetas que fracasaron sistemáticamente en el pasado genera serias dudas sobre la posibilidad de una solución. Si no se logra un acuerdo político que apunte a una salida ordenada, el impacto puede alcanzar al resto de las economías del mundo y generar una situación de caída de la demanda que afecte la evolución de las economías que hoy traccionan el crecimiento mundial, principalmente asiáticas y latinoamericanas. En un escenario de salida ordenada de la crisis en el mundo desarrollado, las economías en desarrollo seguirán liderando el proceso de crecimiento global y atrayendo inversiones.
DICIEMBRE

El contexto económico internacional continúa atravesando una etapa de gran incertidumbre, donde preocupa la falta de definiciones con el paso del tiempo. La situación en europa se agrava, los indicadores económicos se deterioran, la dinámica del mercado de trabajo no logra revertirse, y la respuesta continúa siendo la imposición de planes de ajuste, que conllevan inevitablemente a profundizar la recesión. En medio de esta situación, las cuestiones financieras y la necesidad de respetar los compromisos ocupan la escena. Actualmente es Grecia el país con mayores dificultades en este sentido. Las negociaciones para lograr un plan de reestructuración ordenada de su deuda se dilatan, generando mayor incertidumbre en el resto del mundo. 

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